3 de 6: 10 de Noviembre
Era domingo por la mañana. Me pasaba los días y las tardes pensando en Lucas. No me lo sacaba de la cabeza. A la hora de comer, a la hora de hacer deporte… Nunca nadie había ocupado mi cabeza de tal forma. Nunca con nadie tuve tal obsesión. Sólo con Nick Jonas cuando tenía 13 años y, yo que sé, ¿con Asap Rocky? Conclusión, señores que por saber no saben ni que existo. No sé, lo mío no era precisamente andar obsesionada y pensando en un hombre todo el día. Había cosas más interesantes en este mundo para pensar que en un hombre… Pero Lucas… Uf, no podía evitarlo. Estaba en el salón pensando en ese momento en el que me abrazó de lado en el portal de su casa, cuando me acarició la pierna y la nuca en la reunión de amigos de Halloween, aún después de haber hecho el ridículo, o cuando agarró sus dedos entre los míos en la Capde para ponerme ojitos de pucherito y pedirme perdón. Es decir, de las pocas muestras de cariño que he tenido con él. Por no decir las pocas muestras de cariño que ...