POR DEBAJO DE LOS FOCOS: CAPÍTULO 9
(29 de Noviembre. El invierno estaba cada vez más latente. Los aguinaldos de Navidad empezaban a ser colgados en las calles y en las casas, y la nieve no paraba de salir. Era un día frío y oscuro, perfecto para estar en casa y tomar un buen chocolate caliente.
Clara y Charlie acababan de volver de clase. Estaban muy cansados y hambrientos, y necesitaban algo rico para comer. Por lo tanto, Charlie decidió ir a coger churros a la churrería de al lado de su casa para que ellos pudieran comer tranquilamente.
Entraron en la casa, se quitaron las cosas y se fueron a la cocina a comer)
CLARA: (Mojando un churro en el chocolate) Gracias por invitarme a esta merienda… No sabes el hambre que tenía…
CHARLIE: Yo también… Unos buenos churros siempre sientan de maravilla
(Clara se rió y empezó a comer tranquilamente. Charlie la miraba atentamente, mientras ella levantaba la cabeza dudosamente. No sabía por qué razón él la estaba mirando tanto. Arqueó una ceja)
CLARA: ¿Qué mosca te pica?
CHARLIE: Nada, es que tenía una duda…
CLARA: (Sonríe) A ver, dime…
CHARLIE: ¿Tienes novio? ¿O alguna vez lo has tenido?
CLARA: No, y no esperes que lo vaya a tener en mi vida (Come el churro, indignada)
CHARLIE: ¿Qué? ¿Por qué?
CLARA: Odio a los hombres, no me fío para nada de ellos, no me dan confianza
CHARLIE: ¿No crees que estás generalizando un poco?
CLARA: No puedo, Charlie, los odio con toda mi alma, te lo digo enserio
CHARLIE: Pero, ¡no todos somos iguales!
CLARA: Lo siento, PERO NO ME VALE ESA EXCUSA. LOS O-DIO
CHARLIE: ¿Pero POR QUÉ?
CLARA: PORQUE UN HOMBRE CASI MATA A MI MADRE
(Charlie se quedó mirando para ella. Clara bajó la cabeza lentamente, avergonzada por haberle gritado a su amigo. Él levantó las cejas mientras ella se quedó mirando para él, poniéndose la mano en la mejilla y suspirando)
CHARLIE: Clara… ¿Qué me estás contando? ¿Vas enserio?
CLARA: Si… Más concretamente, ese hombre era mi padre…
CHARLIE: ¿Qué pasó?
CLARA: Fue hace mucho ya. Yo sólo tenía 2 años. Ellos se pasaban la vida discutiendo, sin llegar a nada, y aunque yo no tuviera uso de razón ni fuera consciente de ello, mi madre y mi hermano me lo contaban. Cuando yo tenía la escasa edad de 2 años, pude presenciar la escena más brutal de mi vida… Yo estaba a punto de pedirle a mi madre si quería jugar conmigo, ya que él no sabía siquiera de mi existencia. Cuando entré en la habitación, vi algo horrible…
(Ellos no lo sabían, pero Gerry estaba escuchando toda la conversación. Justo había bajado las escaleras de la casa en cuanto escuchó la historia de Clara)
CHARLIE: ¿El qué?
CLARA: Mi padre le pegó un brutal puñetazo a mi madre y la cogió del cuello, estrangulándola y amenazándola con tirarla a la carretera. (A punto de llorar) Presencié toda la escena, y aún tengo grabada en mi mente la mirada de dolor y temor que mi madre tenía cuando mi padre se acercaba sólo un poco a ella… No lo asimilaba, mi cabecita de niña de dos años no podía creerlo…
CHARLIE: Lo siento muchísimo, Clara, es… Es horrible, de verdad…
CLARA: Es igual… Por suerte, mi padre se fue de casa al día siguiente y ya firmaron el divorcio rápidamente, y mi madre salió ilesa y poniéndole una orden de alejamiento… Desde entonces, me prometí a mí misma que no confiaría en ninguna figura masculina. En ninguna… Excepto en Bruno
CHARLIE: ¿Bruno? ¿Quién es Bruno?
(El cantante, que estaba detrás de la puerta, seguía escuchándolo todo atentamente. No podía evitar poner caras de dolor ante la cruel situación que Clara había vivido. Tampoco se podía creer que hubiese gente así. Sentía la necesidad de ayudarla, pero no se quiso acercar e interrumpirlos)
CLARA: Bruno era mi hermano mayor. Tenía 10 años más que yo. Me trataba como a una princesa, me llevaba a todas partes, me cuidaba cuando estaba enferma, cuando mi madre se marchaba y él quedaba para cenar, siempre volvía justo después de la cena para acompañarme durante la noche en lugar de salir de fiesta, me defendía de los niños que se metían conmigo… Fue la persona que más me cuidó y apoyó en toda mi infancia… Pero por desgracia, él ya no está aquí
CHARLIE: ¿Qué le pasó?
CLARA: (Empieza a llorar) Murió, Charlie… Murió de COVID hace dos años, cuando la pandemia estaba empezando… De verdad, ese bicho asqueroso se lo llevó y yo todavía no me lo puedo creer… (Sollozando) Aún no me lo puedo creer, Charlie…
CHARLIE: ¿Lo querías mucho?
CLARA: No tienes ni idea de cuanto lo quería… Cuando él murió, caí en un estado de depresión importante, empecé a ir al psicólogo, cuando la cuarentena terminó no me encontraba con fuerzas de quedar con nadie, por no mencionar que no me atrevía a salir a la calle… (Secándose las lágrimas, sin apenas poder hablar) Perdí a muchos de mis mejores amigos, perdí la cordura por completo, casi repito el curso pero los exámenes de Septiembre me salvaron al haber estudiado durante todo el verano… Todo en ese momento lo completaba lo mucho que echaba de menos a Bruno, y lo consciente que era de que no iba a querer a ninguna figura masculina de la misma forma que lo quise a él…
CHARLIE: (Le acaricia la mano, a punto de llorar también)
GERRY: (Desde la esquina, pensando) Joder… No puedo dejarla así
CHARLIE: No lo has superado, ¿no?
CLARA: No… A pesar de que sigo con mi vida, siempre que me acuerdo de él me entran las ganas de llorar, sea en el momento que sea… Lo único que hago siempre es evitar pensar en él. Nunca lo voy a superar… Nunca…
(Clara ya no sabía que más decir, y se echó a llorar desconsoladamente encima de la mesa. Charlie se acercó a ella y la abrazó un buen rato, dejando que ella lentamente se fuese sintiendo más protegida.
Del otro lado estaba Gerry, escuchando la historia y llorando. No sabía cómo, pero sentía que Clara era una chica con un problema bastante gordo, y aunque sabía que ella lo odiaba, sentía la necesidad de apoyarla en tan dura situación.
Charlie seguía abrazando a la chica por su parte)
CLARA: (Entre lágrimas) ¿Sabes qué, Charlie…? No odio a todos los hombres… Yo no te odio… Jamás lo haría, eres increíble…
CHARLIE: Todo esto es lo menos que puedo hacer por ti… (La suelta) Será mejor que vayas a tu habitación a descansar
CLARA: Si… (Se levanta de la silla) Creo que lo que necesito ahora mismo es estar sola. (Se va de la mesa lentamente) Cómete los churros… Se me ha pasado el hambre…
CHARLIE: Los compartiré con tu prima y con Gerry y su novia. Quizá también quieran
CLARA: Haz lo que quieras con ellos… (Se va por la puerta) Y gracias por el apoyo, Charlie…
(Charlie no dijo nada más. Se quedó sentado en la silla comiendo los churros de su plato.
Clara salió por la puerta y se encontró a Mor$a enfrente de ella. La chica levantó las cejas, dudosa)
CLARA: ¿Qué quieres?
GERRY: Escucha, estaba yendo a por un té para Emma, que no se encuentra muy bien por el embarazo, y escuché la conversación sin querer.
CLARA: Vale, ¿y?
GERRY: Mira, sé que no te caigo bien, lo comprendo. (La agarra de las manos) Pero después de haber escuchado todo eso no he podido evitar sentirme muy mal por ti… Tienes todo mi apoyo, ¿vale? En las buenas y en las malas
(Clara se quedó callada, mirando para él. Se mordió el labio sin saber qué decirle, y al momento, suspiró)
CLARA: Gracias, Gerry… Muchas gracias (Se suelta y se aleja de él) Igualmente, no sé por qué te odio tanto…
(Empezó a subir las escaleras. Gerry se quedó mirando para ella como las subía. Luego, se quedó mirando al suelo. No sabía si había dicho eso sin pensar, ya que estaba demasiado triste y no se atrevía a decirle ningún comentario hiriente, o que realmente ella estaba empezando a dejar de odiarle)
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